Se acelera el tránsito de cuba hacia la normalidad financiera global
Cubaeconómica.com
En menos de una semana, algunos acontecimientos parecen acelerar, repentinamente, el tránsito de Cuba hacia la normalidad financiera global. Algo que, finalmente es el único asunto de verdadera importancia que se ventila en estos momentos. Aunque muchos observadores, habitualmente poco relacionados con la realidad de la Isla, parecen empeñados en que el levantamiento del embargo es lo único importante, todo aquel que conoce el asunto sabe que, más allá del simbolismo, el final de esas medidas ha dejado de importar. Una percepción compartida a ambos lados del Estrecho de la Florida.

De modo que quizá la información más relevante de los últimos días sea ese acuerdo entre los negociadores de Cuba y el Club de París sobre el monto total de la deuda impagada. Esos 15.000 millones de dólares (13.294,3 millones de euros) suponen ya, según algunas opiniones de urgencia entre expertos financieros, una primera “quita”, porque, casi con seguridad, la cantidad real era bastante superior. Aunque no será la última. Es obvio que, la Isla necesita recibir dinero desde el exterior y volver a endeudarse emitiendo deuda pública con patrones de pago sostenibles para impulsar el deseado desarrollo económico y que, para lograrlo, Raúl Castro hará todas las concesiones que sean necesarias.

¿Tendrán en algún momento contenido político esas concesiones?

Inevitablemente sí. Incluso en el caso, temido por muchos expertos, de que tales cambios no vayan más allá de lo cosmético. Pero, lo cierto es que para la comunidad financiera y empresarial estadounidense que ansía reconquistar, casi seis décadas después, el paraíso caribeño perdido, ese asunto no es prioritario. Como no lo ha sido en China, por ejemplo. Es más, la existencia de un gobierno autoritario, capaz de imponer determinadas condiciones, puede resultarles más ventaja que inconveniente.

De modo que lo verdaderamente crucial hoy es que la Isla regrese al circuito del crédito público y privado, para lo que necesita, sobre todo, un borrón y cuenta nueva y, algún tipo de certificado de buena conducta expedido por los organismos financieros supranacionales Entre quienes figuran las todavía poderosas agencias de calificación. Y ese es, más o menos, el panorama previo que rodea a esa visita oficial, anunciada aún sin fecha, del ministro de Economía español, Luis de Guindos. Un enviado que, probablemente, tenga más posibilidades de ser “escuchado” que su colega Margallo, ninguneado en su día. Sobre todo por su condición de aspirante a presidir el Eurogrupo con el apoyo de Berlín.
2015-05-30