“Irma” al menos dejó algo bueno, afirman en Cuba
Cubaeconómica.com
Aunque a su paso por la costa norte de Cuba el potente huracán Irma “acabó con la quinta y con los mangos” como se asegura en la jerga callejera, también dejó, y en abundancia, lo que todos esperaban desde hace varios años: abundante agua.

Las lluvias que acompañaban el fuerte fenómeno meteorológico bañaron prácticamente todo el país y fueron más abundantes en la región central, precisamente la más afectada por la violenta sequía de los últimos años.

Así, por poner solo un ejemplo, la presa Zaza, la mayor del país y que estaba prácticamente seca, alcanzó en los días que duró el paso del ciclón, más del 70 por ciento de su capacidad, mientras que otros embalses se llenaron y comenzaron a aliviar.

Aunque se inundaron cultivos, las lluvias esta vez no fueron tan perjudiciales como ha ocurrido con otros ciclones, pues las pérdidas en la agricultura se debieron mayormente a los fuertes vientos, que echaron por tierra sembrados de plátanos, caña de azúcar y hortalizas, y las inundaciones, como ocurrió en La Habana y otras ciudades costeras, fueron causadas por las enormes olas de más de 9 metros de altura que provocaron penetraciones del mar hasta lugares donde nunca antes habían llegado las aguas.
2017-09-25